Las mejores playas de Cabo de Gata para ir con niños

Cabo de Gata es uno de los destinos de playa más increíbles de la geografía española. La razón es porque la zona de playas está situada en medio de un Parque Natural protegido. Por este motivo, la mayoría de ellas son vírgenes y salvajes, sin construcciones alrededor. La parte “negativa” (depende de para quién), es que la gran mayoría no tienen servicios y las casas de vacaciones y alojamientos son más limitados que en otros destinos.

Es un destino ideal para los que no quieren pelearse por un sitio en la playa, les gusta disfrutar de un baño tranquilo y aman la naturaleza. Hay algunas zonas que son de difícil acceso, por eso este ránking en el que se destacan las playas más accesibles para toda la familia.

1. El Playazo de Rodalquilar

Es la playa familiar del parque Natural de Cabo de Gata por excelencia. Tiene una zona nudista y otra que no lo es. Es una playa abierta, grande, de arena blanca y aguas templadas. El acceso se realiza en coche de manera sencilla, aparcando directamente a nivel del mar. Hay que tener cuidado con 2 cosas: las medusas y el viento. Hay veces que hay medusas y esto dificulta un poco el baño, y el viento de Levante en ocasiones puede ser incómodo también. Puedes darte un paseo por la playa hasta el Castillo de San Ramón, y cenar o comer algo en el encantador pueblo de Rodalquilar que está muy cerca (en coche, eso sí).

2. La Playa del Arco

La zona de los Escullos es otra de las más accesibles y cómodas para visitar en familia de todo el Parque Natural. Es bastante grande y cómoda, tiene 350 metros de largo, de arena final como la de Rodalquilar y termina en la duna fósil de los Escullos, un rincón que a los más pequeños les va a encantar.

Esta playa no tiene servicios pero está cerca de un cámping y un restaurante, por lo que puede acceder a ellos si es necesario. Por si acaso, siempre se recomienda llevar agua y algo de comida.

3. Playas de Genoveses y Mónsul

Son las dos playas más populares del Parque, y de las más adaptadas y cómodas para ir en familia. Están a la salida de uno de los pueblos más grandes de la zona, San José. Para acceder, hay que ir en coche (que además probablemente llevemos cargado con neverita, sombrillas, etc.) y aparcar en uno de los dos parkings. Como advertencia: tienen aforo y además son de pago en los meses de verano.

Son dos playas grandes, de arena y aguas templadas. Aunque sean de las más populares y concurridas, siempre hay espacio para todos y, como tantas otras, no tienen servicios, así que es mejor llevarnos agua y comida para poder pasar el día.

4. Cala del Plomo

Es una de las playas de más difícil acceso de las que se encuentran en el artículo, pero merece la pena la mención. Es una de las playas más bonitas de la zona, con aguas turquesas en las que sumergirse para hacer un poco de esnórquel. ¡No os olvidéis las gafas de bucear y las aletas! Vais a disfrutar muchísimo viendo peces de colores en familia en sus aguas.

El acceso es más complicado que en las playas señaladas anteriormente. Hay que recorrer aproximadamente 20 minutos en coche por un camino de tierra sin asfaltar, aparcar y andar un poco hasta la playa. De todos modos, el camino hasta la playa es sencillo y se puede hacer sin dificultad con niños.

Otra vez, es una playa sin servicios, bares o restaurantes, así que no se puede olvidar llevar algo de agua y comida.

5. Playa de los Muertos 

No se puede hacer una selección de playas en Cabo de Gata sin incluir la playa por excelencia. Es una de las más famosas, y no precisamente por su fácil acceso. Desde el aparcamiento hay que andar unos 20 minutos ladera abajo (y luego ladera arriba a la vuelta, claro).

Se recomienda lo de siempre: llevar comida y bebida y además calzado adecuado tanto como para bajar a la playa (zapatillas o sandalias con broche) como para estar en la playa (es de pequeños cantos rodados, no de arena). Sobre todo para los más pequeños, para que se puedan meter en el agua y darse un chapuzón sin problemas.

Eso sí, es una de las más bonitas y con las aguas más claras y transparentes. No te olvides las gafas y las aletas.

Bonus Track: el Mirador de la Amatista

Uno de los rincones más bonitos del Parque Natural es el Mirador de la Amatista. Lo reconocerás porque está detrás de una curva en el camino entre Rodalquilar y Los Escullos y siempre hay algún coche parado y alguien sacando una foto.

Se recomienda parar e inmortalizar el momento con una foto de familia con el precioso paisaje del Parque Natural y el Mar Mediterráneo de fondo. 

Escrito por Ana García Mellado, Marketing Manager en Vrbo.