En el Centro Histórico de Emilia, los visitantes pueden experimentar de primera mano un rico tapiz de cultura e historia. Una atracción destacada es la magnífica Piazza Maggiore en Bolonia, donde las imponentes Torres Gemelas, Asinelli y Garisenda, proporcionan un telón de fondo impactante. Cerca de allí, la Basílica de San Petronio ofrece una arquitectura impresionante y es un punto focal tanto para turistas como para lugareños.
En Módena, la Catedral de Módena, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con su notable arquitectura románica, es imperdible, y sus alrededores están llenos de encantadoras calles bordeadas de cafés que ofrecen platos tradicionales. El cercano Palazzo Ducale es un espléndido ejemplo de arquitectura barroca y alberga la Academia Militar.
Para probar la herencia culinaria de la región, Parma cuenta con su famoso jamón y queso, con muchos mercados locales y restaurantes que exhiben estas delicias. El centro histórico de Parma también alberga la impresionante Catedral de Parma y el Baptisterio adyacente, ambos ejemplos principales del arte románico.
Rávena es famosa por sus impresionantes mosaicos, con atracciones como la Basílica de San Vitale y el Mausoleo de Galla Placidia que atraen a visitantes deseosos de admirar sus intrincados diseños.