Las casas son estupendas, tienen todos los servicios, además de un buen trato y atención tanto por parte del dueño como del encargado.
Pero tienen una deficiencia que en estos tiempos es difícil de entender, no tienen la más mínima adaptación para personas con discapacidad.
Estuvimos en Semana Santa lo pasamos muy bien, pero nos visitó un amigo en silla de rueda y todo fueron dificultades para él, ni una sola rampa y el único aseo que hay en la planta baja de una de las dos casas sin la mas minima adaptacion. Si no hubiese sido por este motivo lo hubiese puntuado con la máxima nota.