En el corazón del Parque Natural de Queyras, viviendo en esta casa excepcional, te sumergirás en un valle con una fuerte identidad, llena de historia y tradiciones artesanales y agrícolas, en una naturaleza preservada con múltiples activos deportivos y apta para todos.
Cuando estás en esta casa, coqueteas con el cielo, te acercas a las estrellas, las montañas, el río. El aguilón está totalmente acristalado, por lo que, aunque dentro de usted, vive afuera. Una decoración original y volúmenes que respiran.
El desarrollo es reciente combinando confort, modernidad y tradición. El equipamiento es completo, en número y en muy buen estado. El balcón panorámico es lo suficientemente amplio como para sentarse a almorzar o relajarse. Tiene vistas al valle de Guil, el río Queyras y se abre a un paisaje amplio y abierto. La estufa de la chimenea le permite pasar un momento especial frente a las llamas. Este apartamento y su entorno ofrecen a los curiosos, contemplativos y deportistas una estadía exitosa.
Depósito de seguridad a la llegada 400 euros, cobrado solo en caso de un problema.